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Facundo Bienes Raíces

Mantenimiento preventivo: cómo cuidar el valor de tu inmueble arrendado

Una rutina sencilla de mantenimiento para que tu inmueble no se deteriore entre arrendatarios y conserve su valor.

Por Karol Facundo 2 min de lectura

Un inmueble arrendado sin mantenimiento pierde valor despacio, hasta que un día aparece un arreglo grande. La prevención casi siempre sale más barata que la reparación.

Lo que revisamos cada año

  • Humedades: techos, paredes de baños y cocina, ventanas. Una humedad pequeña detectada a tiempo es un arreglo sencillo.
  • Instalaciones hidráulicas: llaves, sifones, empaques, tanques de sanitarios.
  • Instalaciones eléctricas: tomas, interruptores, tablero de breakers.
  • Gas: si el inmueble tiene gas, la revisión periódica que exige la empresa prestadora.
  • Calentador: estado y mantenimiento según el fabricante.
  • Carpintería: puertas, closets, bisagras, chapas.
  • Ventanas: vidrios, rodamientos y sellos.

Entre un arrendatario y otro

Es el mejor momento para:

  • Pintar.
  • Hacer arreglos que no se pueden hacer con el inmueble ocupado.
  • Revisar con calma todo el inventario.
  • Tomar fotos nuevas para la próxima promoción.

Quién paga qué

Según la ley de arrendamiento de vivienda urbana, las reparaciones locativas del uso normal suelen corresponder al arrendatario, y las reparaciones necesarias, al propietario. Lo ideal es que el contrato lo deje claro con ejemplos.

Pídele al arrendatario que reporte a tiempo

Un buen arrendatario reporta los problemas. Facilítale un canal claro para hacerlo y responde rápido: si siente que reportar no sirve, deja de hacerlo, y el daño crece.

Lleva un registro

Anota cada arreglo con fecha, valor y quién lo hizo. Te sirve para planear, para la declaración de renta y para demostrar el estado del inmueble si algún día lo vendes.

Lo que gana tu patrimonio

Un inmueble bien mantenido se arrienda más rápido, atrae mejores arrendatarios y se vende mejor. El mantenimiento no es un gasto perdido: es parte de cuidar tu inversión.

Las mejores decisiones inmobiliarias comienzan con una buena conversación.

Cuéntanos qué quieres lograr. Te ayudaremos a encontrar el camino.