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Facundo Bienes Raíces

Crédito hipotecario o leasing habitacional: diferencias que debes conocer

Ambos te permiten comprar vivienda con financiación, pero funcionan distinto. Te explicamos en qué se diferencian para que compares con criterio.

Por Karol Facundo 2 min de lectura

Cuando vas a financiar una vivienda en Colombia, los bancos suelen ofrecerte dos caminos: el crédito hipotecario y el leasing habitacional. No hay uno mejor para todos; hay uno que se ajusta mejor a tu caso.

Crédito hipotecario

  • Eres el propietario desde el inicio. La vivienda queda a tu nombre en la escritura.
  • El banco tiene una hipoteca sobre el inmueble como garantía hasta que termines de pagar.
  • Pagas una cuota inicial y financias el resto en el plazo acordado.
  • Los gastos de escrituración y registro de la compra corren por tu cuenta, además de los de la hipoteca.

Leasing habitacional

  • El banco compra el inmueble y tú lo usas pagando un canon mensual.
  • Al final del plazo ejerces la opción de compra pagando un valor pactado, y ahí la vivienda pasa a tu nombre.
  • Mientras tanto, el propietario legal es la entidad financiera.
  • Según la entidad y el producto, algunos gastos iniciales pueden ser distintos a los del crédito hipotecario.

Lo que debes comparar, más allá de la tasa

  1. Costo total del dinero: tasa, plazo, seguros obligatorios y cobros adicionales.
  2. Cuota inicial requerida: varía según la entidad, el producto y el tipo de vivienda.
  3. Beneficios tributarios: algunos pagos de intereses o cánones pueden tener tratamiento tributario. Confírmalo con tu contador según tu situación.
  4. Flexibilidad: qué pasa si quieres abonar a capital, prepagar o vender antes de terminar.
  5. Subsidios o coberturas: si aplicas a algún programa de vivienda, revisa con qué productos es compatible.

Una pregunta que casi nadie se hace

¿Qué pasa si en tres años necesitas vender? Con hipoteca, vendes tu inmueble y cancelas la deuda con el producto de la venta. Con leasing, el proceso depende de la entidad, porque el inmueble no está a tu nombre. Pregúntalo antes de firmar.

Nuestro consejo

Pide a cada entidad una simulación por escrito con el mismo valor, plazo y cuota inicial. Así comparas manzanas con manzanas. Y no elijas solo por la cuota mensual más baja: un plazo más largo casi siempre significa pagar más en total.

Las mejores decisiones inmobiliarias comienzan con una buena conversación.

Cuéntanos qué quieres lograr. Te ayudaremos a encontrar el camino.